He hecho una versión más adaptada a la comida de diario. La receta original lleva mantequilla, nata y yema de huevo, es bastante calórica y no es apta para las personas con colesterol alto.
Podemos sustituir las zanahorias por champiñones
Ingredientes:
- Ternera
- Una cebolla grande
- Zanahorias
- Medio vaso de vino blanco
- El zumo de medio limón
- Laurel
- Tomillo
- 1 ó 2 clavos
- Una cucharada de harina
- Un poco de leche
- Aceite de oliva
- Sal y un poco de pimienta blanca
Elaboración:
Cortamos la carne a trozos regulares de unos 3 cm, la ponemos en una olla junto con las zanahorias cortadas a rodajas grandes, un cuarto de cebolla con los clavos pinchados, el laurel, el tomillo y la sal. Cubrimos con el vino y agua. Cuando hierva, debemos ir quitándole la espuma tantas veces como sea necesario. Bajar la temperatura y dejar cocer a fuego lento hasta que la carne esté tierna. Podemos hacerlo en la olla expréss pero es mucho mejor el método de toda la vida, si tenemos tiempo. En este caso no poner demasiada agua pues quedaría una salsa demasiado líquida.
En una sartén con aceite de oliva (o mantequilla) pochamos el resto de la cebolla y el puerro muy picados. Cuando estén tiernos, le añadimos la harina y removemos hasta que tome un color dorado, agregamos un poco de zumo de limón y la leche (o nata de cocina y una yema de huevo), batimos, ponemos un poco de pimienta blanca y lo añadimos a la carne. Mantenemos caliente pero sin que llegue a hervir.
Si queremos poner champiñones, tendremos que rehogarlos en un poco de mantequilla antes de unirlo al guiso.











































