¡Qué sencillos y qué sabrosos son los risottos¡ Con pocos ingredientes conseguimos un plato delicioso.
El punto del arroz, con algo de práctica, se consigue fácilmente. Debe estar blando por fuera y ligeramente firme por dentro. Cuidaremos el punto de sal debido a que la constante evaporación del caldo hace que el sabor sea más concentrado.
La idea está basada en la receta de una revista de cuyo nombre no puedo acordarme (¿Hola, Semana, Lecturas...?) en una mañana de peluquería.
Ingredientes:
- 300 gr de arroz para risotto o un arroz de grano redondo
- 2 ó 3 rodajas de atún
- 1 pimiento verde y otro rojo (no muy grandes)
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- Medio vaso de vino blanco
- 1 litro de caldo aproximadamente
- 1 cucharada de tomate frito
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva (si gusta se puede poner mantequilla)
Elaboración:
Asar los pimientos, pelarlos y trocearlos. Reservamos.
Cortamos el atún es tacos no muy pequeños, salpimentamos y le añadimos unas gotas de limón. Dejamos macerar media hora. Pasado el tiempo, en una una cacerola grande, que no sea muy alta, con un poco de aceite, los hacemos a la plancha a temperatura alta para que queden jugosos. Reservamos.
Picamos finamente la cebolla y los dientes de ajo y los pochamos, en la misma cacerola donde hicimos el atún, con aceite de oliva o mantequilla. Ponemos la cucharada de tomate, removemos, y a continuación el arroz rehogándolo hasta que se vuelva transparente cuidando que no se nos queme. Agregamos el vino y dejamos que evapore el alcohol sin dejar de remover. Llega el momento de ir echando el caldo que debe estar caliente (esto es muy importante) Iremos agregando poco a poco a medida que se vaya absorbiendo hasta que esté en su punto (aproximadamente 20 minutos). Sin dejar de remover, siempre suavemente. Cuando quede poco añadimos los tacos de atún y los pimientos cortados.















Dolita











